La microbiota humana ha ganado una enorme atención en los últimos años, especialmente la intestinal. Sin embargo, antes de que los alimentos lleguen al estómago, el primer ecosistema microbiano con el que entran en contacto es la microbiota oral. Este conjunto de microorganismos desempeña funciones fundamentales no solo en la cavidad bucal, sino también en múltiples procesos digestivos, inmunológicos y metabólicos.
Comprender el rol de la microbiota oral permite ampliar la visión de la salud más allá del intestino y entender la boca como una puerta de entrada al equilibrio sistémico del organismo.
Qué es la microbiota oral
La microbiota oral está formada por más de setecientas especies de bacterias, hongos, virus y arqueas que viven en la saliva, la lengua, los dientes, las encías y las mucosas.
Su equilibrio depende de factores como:
- higiene bucal,
- dieta,
- flujo salival,
- pH bucal,
- uso de medicamentos,
- tabaquismo o alcohol,
- respiración oral o nasal.
Cuando este ecosistema está en equilibrio, contribuye a la salud general. Cuando se altera, puede convertirse en fuente de inflamación y enfermedad.
Microbiota oral y digestión: más allá de la masticación
La digestión comienza en la boca. Este proceso no es meramente mecánico. La microbiota oral participa en varias fases.
Inicio de la degradación de alimentos
Bacterias específicas ayudan a descomponer carbohidratos y proteínas desde el primer contacto con la saliva, facilitando el trabajo del intestino.
Regulación del pH
La microbiota oral influye en el pH de la boca y, por extensión, en la calidad de la saliva. Esto es relevante para:
- activar enzimas digestivas,
- proteger el esmalte dental,
- modular la microbiota intestinal.
Producción de nitratos y óxido nítrico
Una parte de la microbiota oral convierte nitratos presentes en alimentos como espinaca o remolacha en nitritos, que luego se transforman en óxido nítrico, molécula clave para la vasodilatación, la presión arterial y el metabolismo.
Este mecanismo puede verse alterado por el uso excesivo de colutorios antibacterianos.
Puerta de entrada al sistema inmune
La boca funciona como una frontera inmunológica. La microbiota oral:
- estimula la respuesta inmunitaria innata y adaptativa,
- evita el crecimiento de patógenos mediante competencia,
- actúa como barrera contra virus, hongos y bacterias invasoras.
Cuando este equilibrio se pierde, aparecen problemas como gingivitis, periodontitis o candidiasis, además del riesgo de inflamación sistémica.
Relación entre microbiota oral e intestino
La microbiota oral es también una fuente constante de microorganismos que entran en el tracto digestivo. En condiciones normales, el ácido gástrico impide su colonización intestinal.
Sin embargo, situaciones como:
- hipoclorhidria,
- uso prolongado de antiácidos,
- disbiosis intestinal,
- estrés crónico,
pueden facilitar el paso de bacterias orales al intestino y contribuir a enfermedades inflamatorias o metabólicas.
Influencias sistémicas de la microbiota oral
El desequilibrio de la microbiota oral se ha asociado con diversas patologías sistémicas:
- enfermedades cardiovasculares,
- diabetes,
- artritis reumatoide,
- deterioro cognitivo,
- parto prematuro en mujeres embarazadas.
La conexión se basa en la capacidad de bacterias orales y sus toxinas para entrar al torrente sanguíneo o aumentar la inflamación sistémica.
Alimentos y hábitos que promueven una microbiota oral saludable
Para preservar el equilibrio del ecosistema bucal es útil integrar ciertos hábitos dietéticos:
Alimentos pre y probióticos
Verduras, frutas, yogur natural, kéfir y kimchi pueden favorecer un entorno microbiano saludable.
Fibra
Estimula el flujo salival y actúa como prebiótico para algunas bacterias orales.
Polifenoles
Presentes en arándanos, té verde, cacao y aceite de oliva, ayudan a regular el crecimiento microbiano sin destruirlo.
Evitar azúcares refinados
El exceso de azúcar altera el pH y favorece el crecimiento de bacterias acidogénicas.
Buena hidratación
La saliva es un factor crítico para el equilibrio microbiano y la digestión inicial.
Factores que deterioran la microbiota oral
Algunos hábitos son especialmente nocivos:
- uso excesivo de enjuagues antibacterianos,
- tabaco y alcohol,
- respiración bucal crónica,
- dieta ultraprocesada,
- estrés sostenido.
Estos factores favorecen el desplazamiento de especies beneficiosas por microorganismos patógenos.
Respiración nasal: un factor poco mencionado
Respirar por la nariz favorece un entorno bucal saludable. La respiración oral reduce el flujo salival, altera el pH y promueve disbiosis, lo que impacta tanto en la digestión como en la salud del esmalte y las encías.
Conclusión
La microbiota oral es un componente clave del sistema digestivo y del equilibrio general del organismo. Su función va mucho más allá de la salud dental, influyendo en la inmunidad, la inflamación sistémica, el metabolismo y la comunicación con la microbiota intestinal.
Cuidar este ecosistema implica adoptar hábitos alimentarios adecuados, promover una buena higiene bucal sin destruir la flora protectora y respetar los mecanismos fisiológicos naturales como la respiración nasal.
Una microbiota oral equilibrada es, en última instancia, una inversión en salud digestiva y sistémica a largo plazo.
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