Salud. Mantenga su piel saludable

En breve: cómo cuidar la piel desde dentro

La salud de la piel se cuida sobre todo desde dentro: una hidratación adecuada, una protección solar sensata y una dieta rica en vitaminas A, C y E y del grupo B sostienen su función de barrera y ayudan a frenar el envejecimiento cutáneo. Dormir lo suficiente y controlar el estrés también se notan en la piel, que además actúa como espejo de la salud general: los cambios inesperados —manchas nuevas, erupciones o un color amarillento— merecen consulta médica.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo. Es la primera capa de defensa contra el mundo exterior y también puede ser un indicativo sobre la salud general. Aprenda a cuidar bien de su piel, para que su piel siga cuidándolo bien a usted, ya que tiene muchas funciones beneficiosas.

La piel proporciona una barrera que protege al cuerpo de la invasión de bacterias y otros posibles riesgos ambientales que pueden ser peligrosos para la salud humana. Contiene terminaciones nerviosas que le permiten retirarse con rapidez de objetos que están muy calientes o afilados. Las glándulas sudoríparas y los pequeñas vasos sanguíneos en la piel ayudan a regular la temperatura corporal. Y por la acción de La luz solar en la piel se activa la provitamina D en vitamina D que es importante para la salud de los huesos.

La piel también puede alertar sobre un problema de salud. Erupciones y urticarias podrían indicar alergias o infecciones, y una erupción roja en forma de «mariposa» en la cara la presencia de lupus. La ictericia o color amarillento de la piel podría indicar una enfermedad hepática. Y lunares oscuros o inusuales podrían ser una señal de cáncer de piel. Por ello hay que prestar atención a todos los cambios inesperados en su piel y acudir a su médico si nota alguna alteración. .

La piel puede volverse demasiado seca si no se bebe suficiente líquido o se pasa demasiado tiempo en lugares soleados o secos. Para tratar la piel seca, se pueden usar cremas o lociones hidratantes. El sol también puede dañar su piel ya que la luz solar contiene radiación ultravioleta (UV) que puede provocar quemaduras y hace que la piel envejezca con más rapidez y la aparición de arrugas. Para protegerse del sol use sombrero y otra ropa protectora, cremas solares con factor de protección solar (FPS) 30 como mínimo, y limite el tiempo que pasa bajo el sol en las últimas horas de la mañana y las primeras horas de la tarde, cuando el sol está más fuerte.

También se resiente al no llevar una dieta equilibrada en vitaminas y nuestra piel se debilita. Se puede producir por la introducción en el organismo de toxinas muy reactivas como las que ingieren los fumadores, drogadictos, alcohólicos, etc. Por todo ello, requiere que tengas una dieta saludable, que duermas y te ejercites lo suficiente, y que controles los niveles de estrés. Tu piel puede requerir además un tratamiento adicional como el uso de productos limpiadores, tónicos, exfoliantes, mascarillas humectantes, serum, y cremas hidratantes.

Como hemos dicho la salud de la piel depende, en gran medida, del estado interior del organismo. Por ello, es importante procurar algunos cuidados alimenticios. Es recomendable ingerir comestibles ricos en vitaminas del complejo B (carne, pan y cereales integrales, huevo, soja, levadura, leche, berenjena, col, guisantes y nueces), ya que ayudan a mantener en buen estado al sistema nervioso. Aún más importantes son las fuentes de vitamina A (hígado, pescado graso, yema de huevo, melón, zanahoria, mango y coles de bruselas), vitamina C (limón, naranja, piña, fresa, kiwi, tomate verde, cebolla, lechuga, espinacas y apio), así como comestibles ricos en vitamina E (germen de trigo, aceites vegetales, maíz, arroz y nueces), que además de ser indispensables para proporcionar elasticidad, son elementos que previenen el envejecimiento. El aporte de dichos nutrientes puede apoyarse con multivitamínicos y suplementos alimenticios.

Por último, añadir que es necesario una adecuada hidratación y beber de 2 a 3 litros de agua diariamente, a fin de que la piel se encuentre bien hidratada y no presente resequedad.

Preguntas frecuentes

¿Qué vitaminas son mejores para la piel?

Las vitaminas A, C y E son las más ligadas a la salud cutánea: la C participa en la síntesis de colágeno, la E protege frente al daño oxidativo y la A interviene en la renovación celular. Las del grupo B ayudan a mantener la piel en buen estado. Se obtienen de una dieta variada en frutas, verduras, frutos secos y pescado; un suplemento solo tiene sentido cuando la alimentación resulta insuficiente.

¿El sol siempre daña la piel?

El exceso de radiación ultravioleta envejece la piel y aumenta el riesgo de cáncer cutáneo, por eso conviene usar protección solar (FPS 30 o más) y evitar las horas centrales del día. Pero una exposición moderada también activa la producción de vitamina D, necesaria para los huesos y el sistema inmunitario. La clave está en el equilibrio, no en evitar el sol por completo.

¿Beber más agua mejora el aspecto de la piel?

Una hidratación correcta ayuda a que la piel no se reseque, pero beber cantidades enormes de agua no borra las arrugas ni sustituye a una buena rutina de cuidado. Lo importante es evitar la deshidratación y, sobre todo, cuidar la alimentación y proteger la piel del sol y del tabaco, que son los factores que más pesan en su envejecimiento.

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