Urolitina A: qué es, para qué sirve y qué dice la ciencia sobre mitocondrias y músculo

En breve: qué es la urolitina A y para qué sirve

La urolitina A es un compuesto que produce tu microbiota al digerir los elagitaninos de alimentos como la granada, las nueces o las fresas. Su interés está en la mitofagia: ayuda a renovar las mitocondrias dañadas, lo que se asocia a más energía y mejor función muscular con la edad. No todo el mundo la fabrica igual (depende de la microbiota), por eso también se estudia como suplemento. La evidencia en humanos es incipiente, pero prometedora, sobre todo para el músculo.

Contenido de esta guía

Si sigues el mundo de la longevidad, seguramente has oído hablar de la urolitina A: una molécula que suena a última moda pero que, en realidad, tu cuerpo lleva fabricando toda la vida cada vez que comes granada, frutos rojos o nueces. Su gracia está en un mecanismo muy concreto —ayudar a la célula a reciclar sus mitocondrias viejas— y en que, a diferencia de muchos compuestos «antiedad», ya cuenta con ensayos clínicos en personas. En esta guía verás qué es exactamente, cómo funciona, qué dice la ciencia sin exagerar y un detalle clave que casi nadie cuenta: no todos la producimos igual.

Esta es una pieza dentro de nuestro grupo de artículos sobre envejecimiento celular. Si vienes de la guía de senolíticos naturales y células zombi, la urolitina A es la otra cara de la moneda: mientras los senolíticos ayudan a retirar células dañadas, la urolitina A trabaja dentro de la célula, poniendo a punto sus centrales de energía.

Este artículo forma parte de nuestro enfoque de nutrición basada en evidencias: cada afirmación se apoya en estudios y revisiones, no en modas ni titulares.

Qué es la urolitina A

La urolitina A no está como tal en los alimentos. Es un postbiótico: un compuesto que fabrican tus propias bacterias intestinales a partir de unos polifenoles llamados elagitaninos y ácido elágico, presentes sobre todo en la granada, las frambuesas, las fresas, las moras y los frutos secos como las nueces. Cuando comes estos alimentos, la fibra y los polifenoles llegan al colon, y allí ciertas bacterias los transforman, paso a paso, hasta convertirlos en urolitina A.

Ese origen microbiano es importante por dos motivos. Primero, porque la urolitina A se absorbe mucho mejor que el ácido elágico de partida, lo que la convierte en la forma «útil» del compuesto. Y segundo, porque explica por qué dos personas que comen la misma granada pueden acabar con niveles muy distintos de urolitina A en sangre. Según una revisión en Trends in Molecular Medicine, este metabolito se conoce desde hace décadas, pero solo en los últimos años se ha empezado a estudiar en serio su papel en el envejecimiento y la salud (D’Amico et al., 2021).

El detalle que casi nadie cuenta: no todos la producimos

Aquí está el matiz más práctico de todo el tema. La capacidad de fabricar urolitina A depende de qué bacterias tengas en el intestino, y no todo el mundo las tiene. Los investigadores describen tres «metabotipos»: quienes producen sobre todo urolitina A (metabotipo A), quienes producen otras urolitinas (metabotipo B) y quienes prácticamente no producen ninguna (metabotipo 0). Se estima que una parte importante de la población —que varía según la edad, la dieta y el estado de la microbiota— produce muy poca urolitina A por sí misma.

Un trabajo del grupo de Tomás-Barberán y Espín en Clinical Nutrition observó además que estos metabotipos se correlacionan con marcadores de riesgo cardiometabólico, y que el perfil productor de urolitina A se asociaba a un patrón lipídico más favorable en personas con sobrepeso (Selma et al., 2017). La conclusión sensata no es «tómate un suplemento sin más», sino entender que la salud de tu microbiota condiciona lo que obtienes de la dieta.

Por eso, antes de pensar en fórmulas concentradas, tiene sentido cuidar el terreno: una alimentación rica en fibra y polifenoles alimenta precisamente a las bacterias que hacen este trabajo. Aportar de forma regular un prebiótico con mezcla de fibras solubles e insolubles es una forma de sostener esa diversidad microbiana que, entre otras muchas funciones, participa en la producción de postbióticos como la urolitina A. Puedes profundizar en cómo funciona este eje en nuestra guía sobre ayuno, autofagia y salud metabólica.

Cómo actúa: mitofagia, el reciclaje de las mitocondrias

Las mitocondrias son las centrales de energía de la célula, y con la edad tienden a acumular unidades defectuosas que rinden mal y generan más estrés oxidativo. La célula tiene un sistema de control de calidad para retirarlas y reciclarlas: la mitofagia (una forma especializada de autofagia dirigida a las mitocondrias).

El interés de la urolitina A nació precisamente aquí. En un estudio de referencia publicado en Nature Medicine, se identificó como el primer compuesto natural capaz de inducir mitofagia tras su consumo por vía oral: en el gusano C. elegans previno la acumulación de mitocondrias disfuncionales con la edad y prolongó la vida, y en roedores mejoró la capacidad de ejercicio en modelos de deterioro muscular asociado a la edad (Ryu et al., 2016). En otras palabras: ayuda a la célula a hacer limpieza de sus propias «piezas gastadas» y a mantener músculos con mejor función energética.

Hacer mi valoración nutricional →
Solo unos minutos · Sin compromiso ni llamadas

Qué dice la evidencia en humanos (sin exagerar)

Lo que distingue a la urolitina A de muchos compuestos «antiedad» es que ya se ha probado en ensayos clínicos, aunque conviene leerlos con cabeza porque los resultados son prometedores pero mixtos.

En un ensayo aleatorizado en adultos de mediana edad, la suplementación mejoró la fuerza muscular, el rendimiento en ejercicio y varios biomarcadores de salud mitocondrial frente a placebo (Singh et al., Cell Reports Medicine, 2022). En personas mayores (65-90 años), un ensayo doble ciego con 1000 mg diarios durante cuatro meses resultó seguro y bien tolerado y mejoró la resistencia muscular y algunos marcadores plasmáticos (como la proteína C reactiva y las acilcarnitinas); sin embargo, los objetivos principales —la distancia caminada en seis minutos y la producción máxima de ATP— no alcanzaron significación estadística (Liu et al., JAMA Network Open, 2022). Y en corredores muy entrenados, un ensayo reciente encontró mejor recuperación y menos marcadores de daño e inflamación tras el esfuerzo, pero sin una mejora clara del rendimiento en atletas de élite (Whitfield et al., Sports Medicine, 2025).

La lectura honesta: la urolitina A tiene un buen perfil de seguridad y señales consistentes en resistencia muscular, biomarcadores mitocondriales e inflamación, pero no es una fórmula mágica ni mejora todo por igual. Donde más sentido parece tener es en personas con función mitocondrial ya en declive —adultos mayores o con baja actividad—, más que en jóvenes sanos o atletas de alto nivel.

Urolitina A en el rompecabezas del envejecimiento

La urolitina A encaja en una estrategia más amplia. Retirar células zombi con senolíticos naturales reduce las que ya están dañadas; mejorar la mitofagia ayuda a que las células sanas mantengan sus mitocondrias en buen estado; y controlar la inflamación de fondo protege a ambas. Son piezas complementarias del mismo puzle.

En ese terreno inflamatorio y mitocondrial, la nutrición sigue mandando. Los ácidos grasos omega-3 de alta pureza aportan los precursores que el cuerpo usa para resolver la inflamación y forman parte de las membranas mitocondriales. Y cuando el objetivo es sostener la producción de energía celular, un multinutriente integral con coenzima Q10 y antioxidantes de amplio espectro cubre cofactores clave de la cadena respiratoria mitocondrial. Todo ello sobre la base de siempre: ejercicio de fuerza, buen descanso y una dieta rica en vegetales, tal como detallamos en la guía completa sobre longevidad.

Cómo obtener urolitina A: dieta y suplementación

Desde la dieta. La base es consumir con regularidad alimentos ricos en elagitaninos: granada (y su zumo), fresas, frambuesas, moras, arándanos rojos y frutos secos como nueces y pistachos. No garantizan un nivel alto de urolitina A —depende de tu microbiota—, pero alimentan a las bacterias correctas y aportan muchos otros beneficios.

Desde suplementos. Existen formas concentradas de urolitina A ya «prefabricada», pensadas justamente para quienes no la producen bien por sí mismos. Las dosis estudiadas en los ensayos rondan los 500-1000 mg diarios, con buen perfil de tolerancia. Aun así, al tratarse de un campo joven, lo prudente es plantearla como un complemento dentro de una estrategia global y, si tomas medicación o tienes alguna condición, consultarlo antes con un profesional.

Y no olvides el atajo más barato: cuidar la microbiota. Un intestino diverso y bien alimentado con fibra y polifenoles es, en el fondo, tu «fábrica» natural de urolitina A.

Preguntas frecuentes sobre la urolitina A

¿La urolitina A alarga la vida?

En animales sencillos como C. elegans se ha visto extensión de la vida a través de la mitofagia. En humanos no existe esa prueba: lo que muestran los ensayos son mejoras en resistencia muscular y biomarcadores, no en longevidad. Conviene no confundir ambos niveles de evidencia.

¿Basta con comer granada?

Ayuda, pero no garantiza niveles altos: si tu microbiota no es «productora» (metabotipo 0), obtendrás poca urolitina A de la fruta. Por eso importa tanto cuidar el intestino.

¿Es segura?

Los ensayos disponibles la describen como segura y bien tolerada en las dosis estudiadas, incluso durante meses. Como con cualquier suplemento, consulta si tomas medicación o estás embarazada.

¿Para quién tiene más sentido?

La señal más clara aparece en personas con función mitocondrial en declive —adultos mayores, sedentarios o en recuperación—, más que en jóvenes sanos o deportistas de élite.

¿Es lo mismo que un senolítico?

No. Un senolítico ayuda a eliminar células senescentes; la urolitina A actúa dentro de las células mejorando el reciclaje de sus mitocondrias. Se complementan.

¿Qué alimentos aportan urolitina A?

Ningún alimento la contiene directamente: tu microbiota la fabrica a partir de los elagitaninos de la granada (y su zumo), las nueces y los frutos rojos como fresas, frambuesas, moras y arándanos rojos. Por eso conviene tomarlos con regularidad, aunque solo quienes tienen la microbiota «productora» la generan en cantidad apreciable. Este tipo de preguntas —qué alimentos aportan cada nutriente— puedes resolverlas en la app gratuita de Herbamol.blog y en su buscador «Alimentos ricos en».

En resumen

La urolitina A es uno de los compuestos más interesantes de la nutrición del envejecimiento: un postbiótico de la granada y los frutos rojos que ayuda a la célula a renovar sus mitocondrias mediante la mitofagia. Tiene un buen perfil de seguridad y evidencia humana real, aunque todavía con resultados mixtos y más útil en quienes tienen la función mitocondrial ya deteriorada. La clave práctica es doble: cuida tu microbiota para producirla mejor y encájala dentro de una estrategia completa de longevidad, nunca como solución aislada.

Sigue leyendo en el clúster de longevidad

ÚNETE AL CANAL DE WASAP

Portada de Fundamentos de nutrición saludable, del Dr. Fernando Molina Sánchez

Del mismo autor

Fundamentos de nutrición saludable

68 capítulos cortos: qué comer, qué evitar y por qué.

Si quieres el marco completo que hay detrás de lo que acabas de leer, está en el libro. Puedes empezar por un capítulo entero, gratis y en PDF.

Leer un capítulo gratis →

Ver la ficha del libro y los precios

Referencias científicas

Ryu D, Mouchiroud L, Andreux PA, et al. Urolithin A induces mitophagy and prolongs lifespan in C. elegans and increases muscle function in rodents. Nat Med. 2016;22(8):879-888. doi:10.1038/nm.4132

D’Amico D, Andreux PA, Valdés P, Singh A, Rinsch C, Auwerx J. Impact of the Natural Compound Urolithin A on Health, Disease, and Aging. Trends Mol Med. 2021;27(7):687-699. doi:10.1016/j.molmed.2021.04.009

Singh A, D’Amico D, Andreux PA, et al. Urolithin A improves muscle strength, exercise performance, and biomarkers of mitochondrial health in a randomized trial in middle-aged adults. Cell Rep Med. 2022;3(5):100633. doi:10.1016/j.xcrm.2022.100633

Liu S, D’Amico D, Shankland E, et al. Effect of Urolithin A Supplementation on Muscle Endurance and Mitochondrial Health in Older Adults: A Randomized Clinical Trial. JAMA Netw Open. 2022;5(1):e2144279. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.44279

Whitfield J, McKay AKA, Tee N, et al. Evaluating the Impact of Urolithin A Supplementation on Running Performance, Recovery, and Mitochondrial Biomarkers in Highly Trained Male Distance Runners. Sports Med. 2025;55(12):3183-3200. doi:10.1007/s40279-025-02292-5

Selma MV, González-Sarrías A, Salas-Salvadó J, et al. The gut microbiota metabolism of pomegranate or walnut ellagitannins yields two urolithin-metabotypes that correlate with cardiometabolic risk biomarkers. Clin Nutr. 2018;37(3):897-905. doi:10.1016/j.clnu.2017.03.012

Aviso: Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y educativo, y no sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no curan ni previenen enfermedades y deben usarse dentro de una dieta variada y un estilo de vida saludable. Consulta con tu médico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si tomas medicación, padeces una enfermedad crónica o estás embarazada o en periodo de lactancia.

✔️ Contenido escrito y revisado por el Dr. Fernando Molina Sánchez, médico colegiado, según nuestro método editorial.

Deja un comentario