Cómo mejorar la fuerza isométrica para el rendimiento atlético

La fuerza isométrica, generar tensión muscular sin movimiento articular, mejora el rendimiento porque aumenta la estabilidad bajo carga, la rigidez tendinosa funcional y la transmisión de fuerza entre segmentos corporales. Se entrena con posiciones sostenidas, contracciones máximas breves o isómetricos en ángulos específicos, y también ayuda a prevenir y tratar tendinopatías. Conviene integrarla junto al trabajo dinámico, no sustituirlo.